
Siempre había creído que sólo era una muy buena película, pero…
Joseph Merrick siempre impresionó por su especial sensibilidad. Un reflejo de ello es un cuarteto que escribió y que unió a otros cuatro versos del poeta y pastor protestante Isaac Watts que escribió tres libros de poesía. Los baptistas suelen usarlos como himnos cantados en sus servicios religiosos. Éste en concreto, que parece el favorito de Joseph, se encuentra en el libro Horae Lyricae, tomo segundo. Es un fragmento de un poema titulado False Greatness (los primeros cuatro versos son de Joseph, los cuatro últimos de Watts) :
Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo pudiese alcanzar de polo a polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente.